Misiones, Monday 11 de February de 2019

El 2019 no le da respiro a los aumentos. A los incrementos en las tarifas de luz, gas y combustible al poco tiempo de comenzar un nuevo año, todos los sectores debieron  también actualizar sus aranceles y costos, sin excepciones.

La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) reveló en un informe que los costos de transporte se elevaron hasta un 62 por ciento a lo largo  2018 y un 3 por ciento en lo que va del año. 
Estiman que la cifra seguirá creciendo, debido a los aumentos en combustibles, peajes, neumáticos e insumos de mantenimiento de los grandes transportes de cargas. 
Asimismo, el agravamiento producido en el sector repercute en los demás intervinientes del mercado, ya que la mayoría de los comercios reciben mercadería a través de los transportes de cargas.
Por ende, el incremento se verá reflejado en las góndolas de los supermercados. 
“Esto se debe a varios aumentos que devienen desde principios del 2018”, de acuerdo a lo que destacaron. 

Costos financieros 
En enero “pagar las patentes fue el costo más caro para el sector, porque aumentaron en un 49,5 por ciento”. 
Además, si bien el gasoil presentó una ligera baja en el primer mes del año, hay que tener en consideración que tanto la estatal YPF como las demás empresas petroleras del país volvieron a incrementar su tarifa cerca de un 2 por ciento en los primeros días de febrero, dejando sin efecto la baja de enero y garantizando de esta manera nuevos incrementos. 
“El 2019 comenzó sin darle respiro a la aceleración de los costos para el sector del transporte en todo el país”, expresaron  desde Fadeeac en el informe. 
Una tendencia que se pronunció a partir del 2018 y se agravó en la segunda parte del año, cuando los principales insumos se dispararon casi un 40 por ciento, según señala el índice de costos de enero que elaboró la federación. 
Con esta suba en enero de 2018, el informe expresa que la variación de los costos en los últimos doce meses que le siguieron superó el 62 por ciento de aumentos, luego de haberse registrado el aumento más elevado desde el año 2002, que llegó a un 61,5 por ciento, ubicándose como nuevo incremento récord. 
A su vez, también superó en 14 puntos a la inflación minorista que no se sobrepasaba hace 27 años. 
En los costos de mantenimiento de transportes, los aumentos llegaron al 35,1 por ciento, mientras que los peajes también subieron en un 12,6 en términos generales. 
También se destaca el impacto de personal en un 3,41 por ciento por tener en cuenta la segunda cuota de la asignación no remunerativa que decretó el Poder Ejecutivo Nacional. 
Además, los gastos generales que treparon un 9,77 por ciento, se detalla. 

En las góndolas
En tanto, desde el sector comercial, que también se ve perjudicado por los aumentos, aseguran que estos incrementos tienen repercusión en los precios de los productos que transportan los grandes camiones de carga. 
En consonancia, se produce un aumento en los precios de las mercaderías y, por ende, en el monto que abona el consumidor final.  
Lucas Kerps, propietario de una cadena de supermercados de la ciudad de Posadas, expresó a El Territorio que seguramente estos aumentos en los costos de transporte se verán reflejados en los próximos días en los precios de las góndolas. 
Es que el sector del transporte no puede costear los gastos que sufrieron subas y tampoco los puede absorber el sector comercial. 
Al respecto, mencionó que estos aumentos “los sufre netamente el consumidor final”. 
“La devaluación del peso el año pasado en conjunto con la superinflación que tuvimos genera aumentos en todos los sectores”, expresó. 
“El comercio no puede absorber los costos”, mencionó el comerciante. 
Además, Kerps agregó que los supermercados no tienen forma de desviar el incremento de los precios, a pesar de buscar otras alternativas porque “no hay forma de amortiguar los aumentos y los consumidores finales son quienes  terminan sufriendo este incremento”. 
En tanto, desde Fadeeac consignaron que “el desmedido e injustificado encarecimiento del combustible,  así como de las mayores presiones salariales, del descomunal ajuste del dólar y del resto de los rubros componentes en general, ponen en riesgo el desarrollo y la competitividad del sector”.

Insumos y combustible
De acuerdo con los cálculos de Fadeeac, el precio del gasoil debería ubicarse al menos un 10 por ciento por debajo de los actuales precios si se tienen en cuenta los valores de equilibrio en el mercado interno y el precio externo del petróleo. 
Sin embargo, el diesel volvió a incrementarse en torno al 2 por ciento durante los primeros días de febrero, luego del aumento récord en 2018, durante el cual hubo trece constantes subas. 
Ello a pesar de la caída del precio internacional del petróleo, en un orden del 30 por ciento, durante los últimos 90 días. 
El transporte lleva la carga además de los impuestos, que alcanzaron un incremento del 40 por ciento.
“En una economía que no disimula un estado de alta inflación, continúa, de manera muy significativa, el aumento de costos”, destaca el informe. 
El sector opera en un contexto económico abiertamente recesivo y con fuertes caídas en los volúmenes transportados en el consumo masivo, la industria y la construcción, entre otros corredores. 
Este matutino brinda hace varios días información y estadísticas acerca de los incrementos que sufrieron varios sectores del país y el aumento en las tarifas de los servicios públicos, el combustible y otros. 
 

174,8%

Subió el mantenimiento.
Entre costos financieros, neumáticos, reparaciones y gastos generales.

67,7%

Aumentó el peaje.
Tarifas muy por encima de la evolución de los precios al consumidor. Récord en los últimos 27 años.

 

El consumidor paga sus frutas y verduras un 5,53 por ciento más

Según un informe publicado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), los precios en frutas y verduras tuvieron un aumento del 5,53 por ciento desde diciembre hasta la actualidad. 
Esto quiere decir que los consumidores pagaron 5 veces más de lo que cobró el agricultor por sus productos. 
La superinflación de 2018 que ocasionó el aumento de los costos de transporte, peajes, combustible y almacenamiento, entre otros factores que se hallan en el proceso de distribución, contribuyeron a que el precio final de los alimentos en las góndolas de los supermercados supere en cinco veces lo que le productor cobra por ello.
Según el informe de Came, los alimentos que mayor impacto han sufrido en esa brecha fueron la manzana y la naranja. Mientras, el precio de la calabaza fue el que más aumentó. 
El zapallito y el morrón rojo, tuvieron una  suba del 5,3 por ciento. Y durante enero, el aumento alcanzó el 6,5 por ciento en la brecha de esos productos. 
Asimismo, la acelga, la berenjena, la frutilla y el limón llegaron a pagarse entre 6 y 7 veces más, destacan desde Came. 
Los productos con mayores brechas económicas durante el enero fueron la manzana, que multiplicó 15 veces su precio desde el campo hasta el comercio. La naranja aumentó hasta 10 veces más y la pera tuvo un incremento del 7,4 por ciento, consigna el informe. 
Algunos alimentos mantienen un precio medianamente estable, como el huevo, el pollo, la papa y el tomate, ya que su demanda es constante y se consiguen con  facilidad.  
Las diferencias entre un precio y otro varían de acuerdo a los distintos actores que intervienen en el proceso desde la producción hasta que el alimento llega a las góndolas de los supermercados, destacó Came. Esto significa que los precios pueden volver a sufrir  modificaciones.